De piratas, corsarios, bucaneros y otras bestias

© Ángel Ruiz Cediel - 9 de julio de 2022




Los anglosajones siempre han sido así: «todo por el botín.»

Botín de guerra, botín de paz.

Para hacer caja para su divertida majestad, pues se montaron la cosa esa de los bucaneros, y lo hicieron con tanto éxito que muchos de esos corsarios (aportación de los anglosajones a la Historia de la Humanidad) fueron nombrados «sires» o «lores», como Sir Francis Drake, sin ir más lejos.

Cuando este criminal venido a más fue nombrado caballero en su barco, el Golden Hind, ya había hecho esculpir lo que sería su lema: Sic parvis magna. Una traducción bastante correcta sería: «La grandeza nace de lo miserable.»

Los ingleses, inventores de corsarios y bucaneros para un mejor servicio contributivo a su divertida majestad, no solo inventaron a estas figuras antecesoras de los inspectores de Hacienda, sino que establecieron un modus operandi para el poder que se mantiene a día de hoy.

Todo es lícito, si es por la pasta. Más o menos.

Pero no solamente fueron avispados los anglosajones para esto, sino que, como ya habían conquistado buena parte del noreste (solo del noreste) de América, pues allí dejaron su simiente cuando fueron expulsados de una patada en el salvohonor, de modo que, además de ellos, ahora también asumieron la técnica del hurto y botín los histéricos del norte, quienes no tardarían muchos años en exterminar todas las tribus de América y quedarse con sus tierras, quedando así libres para comenzar su campaña de agresión y saqueo del mundo.

Por escaso que ande el lector de conocimientos de Historia, creo innecesario apuntar qué hicieron las tropas corsarias de su divertida majestad allí donde pusieron el huevo de sus colonias, como Medio Oriente, por ejemplo, Egipto, por parangón, Irak, sin ir más lejos, o la India, verbigracia.

No solo robaron cualquier cosa que brillara, sino que además expoliaron hasta las alcantarillas —visite usted el British Museum y verá qué risa—, percibiéndose todavía hoy en el aire —y en la brutal enemistad entre los pobladores— los ecos del imperio británico y sus métodos corsarios.

Ellos han sido siempre así, y no pueden evitar porque, como en el caso del escorpión, está en su naturaleza.

En su ADN, vaya.

Pero los EUA tiene el mismo ADN, y para comprobarlo no hay más que visitar las páginas de la Historia (mientras no nos obliguen a la versión que le salga de los nueve a quienes manden, como sucede en España). En ellas podemos apreciar que, primero, exterminan a cualquiera que teman —muerto el bicho, acabado el miedo—, incluso dándose matarile entre sí; y, después, le roban hasta el aliento.

Podríamos citar aquí como ejemplo, Irak, Afganistán, Siria (le están robando hasta los cereales), Libia, etcétera, siendo que este etcétera abarca desde su frontera hasta su frontera dando vuelta al mundo, que no es esférico, sino plano.

De Latinoamérica ya dijeron que es «su» patio trasero, y como tal le han tratado, saqueándoles desde el cobre o la madera hasta cualquier otro bien que tuvieran, ya sea gas, petróleo, fruta, drogas, etcétera.

En fin, unos angelitos.

Pero si Inglaterra tuvo un hijito que son los EUA, estos tuvieron, al fin de la Segunda Guerra Mundial, un hijito también, que se llama OTAN y que nació al calor de las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki.

Y ¿cómo es la OTAN? Tal cual, con el mismito ADN que sus genitores.

Y así nos va, claro. Porque, o te apuntas a la OTAN o te borran. Vamos, que te hacen cero, te anulan, te liquidan en plan gangsteril, te fulminan. Aunque, eso sí, no puedes apuntarte en plan voluntario, sino que tienes que aportar tus propias armas para protegerles. Armas que, por supuesto, te venden ellos.

Véase, para confirmar lo que afirmo, la que han montado con la cosa de Ucrania:

1. Dan un golpe de Estado y ponen al frente a un actor.

2. Empujan al país a la guerra contra Rusia.

3. Les roban a los rusos algo más de 300.000 millones de euros (calderilla).

4. Les roban a los particulares rusos otro tanto (¡a la saca!).

5. Prohíben cualquier cosa que sea rusa, desde autores a músicos o pintores (ensaladilla también).

6. Inundan Ucrania de armas que saben que irán a parar a los mercados que les interesan, pero así cae la culpa de la parte de los corruptos ucranianos… y la deuda también.

7. Sacrifican al pueblo ucraniano ante el gigante ruso. «Haremos la guerra a Rusia hasta el último ucraniano», dicen con sorna.

8. Refuerzan la OTAN multiplicando artificialmente el temor a Rusia.

9. Fuerzan a que países neutrales entren en la OTAN, cambiando su seguridad por una guerra segura.

10. Obligan a los miembros de la alianza a regalarle armas a Ucrania para que los ucranianos sigan muriendo y no termine la fiesta antes de que cierren todos los negocios.

11. Obligan a los que regalan armas a que les compren nuevas armas a EUA.

12. Obligan a los que regalan armas a que multipliquen sus presupuestos de Defensa para que compren todavía más armas a los EUA.

13. Obligan a cortar el gas y el petróleo ruso (y otras mil gilipolleces más).

14. Obligan al mundo a consumir el gas de francking y el petróleo de los EUA, a un precio exorbitante.

15. Obligan a bloquear el cereal ruso y ucraniano.

16. Se hincha EUA a vender a precio de oro su cereal trasgénico.

17. Planean invadir Venezuela para emprestitar su gas y su petróleo.

18. Ya prevén unos 540.000 millones de euros para la reconstrucción de Ucrania

19. Y mucho más.

Vamos, que los europeos y demás miembros de la alianza serán muy listos y el Primer Mundo, pero se comportan como gilipollas incapaces de aplaudir porque no se les encuentran las manos y como si fueran del Cuarto Mundo.

Lo único que no se escucha entre el cacareo de los medios al servicio de la OTAN —es decir, todos—, son los gritos de «¡Al abordaje!»

Pero gritarlo, lo gritan, palabra.

Las naciones más ricas y poderosas de la tierra no pueden no solo con Rusia, sino que sus medidas se vuelven contra todos ellos, menos los anglosajones, que es decir los corsarios, los bucaneros.

¿A que apesta?

Y, lo que es todavía peor, si es que puede serlo: Europa se ve obligada a abandonar sus políticas verdes y regresar al carbón para producir electricidad.

¿Será que los EUA tienen superávit de carbón?

Nos van a llenar Europa de humo y vamos a ir tiznados todos como si fuéramos hijos de Kunta Kinde.

Si el planeta estaba jodido con la polución, menos mal que ha llegado la OTAN y su Primer Mundo a poner soluciones, porque ahora vamos a estar todos como unas pascuas de contentos.

¿De veras nadie escucha los gritos de «¡Al abordaje!»?

Puede ser que no, porque nuestros gobernantes están sordos y se han hecho un trasplante de ADN anglosajón, ya que desde los ayuntamientos a cualquier institución puede meter sus negras zarpas en tu cuenta y quitarte lo que es tuyo porque a ellos les sale de los nueve,

En fin, que ya todo es OTAN.

Pues que se prepare Ucrania y que se prepare Rusia y Europa. Si quieren tener una imagen de su porvenir, les sugiero que visiten Siria, Irak, Afganistán, Libia y otros exóticos rincones donde sí que se puede escuchar el aguerrido grito de ¡Al abordaje!

Los piratas no desaparecieron, sino que se reciclaron.

Lo corsarios se agruparon en multinacionales.

Y los bucaneros nos gobiernan.

Así está la cosa.

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